
Dejen de permitir que el frío arruine sus ganancias
Es un ciclo frustrante: tienen un patio maravilloso al aire libre, pero en cuanto baja la temperatura, las mesas se quedan vacías. En esencia, están pagando “alquiler” por un lugar que está prácticamente desierto durante la mitad del año.
Lo resolvemos con calentadores infrarrojos, pero no los baratos.
El secreto está en esto: no intentamos calentar el aire. Eso sería un desperdicio de dinero, ya que el viento se lleva todo el calor. En cambio, estos calentadores calientan directamente a las personas y a los muebles. Es como estar sentado bajo el sol en un día fresco de octubre.
Diseñados para resistir las condiciones extremas
Dado que estos aparatos están fuera, deben ser muy resistentes. Utilizamos equipos con clasificación IP65. En términos sencillos, eso significa que son a prueba de polvo y pueden soportar tormentas o salpicaduras de agua sin dañarse.
Utilizamos tecnología de ondas cortas infrarrojas. ¿Por qué? Porque genera calor de forma instantánea. Sus clientes no tienen que esperar diez minutos a que el lugar se caliente. Sienten el calor en cuanto se sientan. Y cuando las personas se sienten cómodas, permanecen más tiempo y piden más cosas.
Detalles importantes
Estos aparatos consumen mucha energía. Si instala una fila de unidades de 2000W cada una, no puede simplemente conectarlas a cualquier toma de corriente. Su panel eléctrico debe ser capaz de manejar esa carga, y sus cables deben tener la capacidad adecuada para evitar caídas de voltaje.
Dentro de las unidades, utilizamos tubos de vidrio de cuarzo. Son ideales porque permiten que el calor se transmita fácilmente. Además, son fáciles de mantener. Si algún tubo se rompe, no necesita reemplazar todo el aparato; basta con sustituirlo y listo.
Haciendo que los cálculos funcionen
Es bastante simple: los asientos calientes generan más ingresos. Si puede extender la temporada al aire libre de seis meses a diez, obtendrá mucho más valor de su propiedad.
Un consejo sobre la instalación: la ubicación es crucial. Si los coloca demasiado bajos, quemará a sus clientes. Si los coloca demasiado alto, el calor desaparecerá antes de llegar a las mesas. Generalmente, buscamos una altura de unos 2.2 metros. Esa es la distancia ideal para que todos se sientan cómodos, sin sentirse como si estuvieran bajo una lámpara de calor.