
Dejen de desperdiciar energía en el proceso de recocido del vidrio.
Seamos honestos: el recocido del vidrio es un proceso que consume mucha energía. La mayoría de los hornos tradicionales son, en realidad, grandes fuentes de pérdida de calor. Acabas gastando una fortuna solo para calentar el aire dentro del horno, antes incluso de que el vidrio empiece a sentir ese calor. Es un desperdicio de tiempo y dinero.
Por eso utilizamos lámparas infrarrojas de doble tubo. En lugar de intentar calentar todo el espacio del horno, dirigimos el calor directamente hacia el vidrio.
Por qué funciona este diseño
Imagínelo de esta manera: una lámpara con un solo elemento tiene que trabajar al máximo para alcanzar la temperatura deseada, lo cual significa someter al filamento a estrés extremo. Eso lleva al agotamiento del equipo. Con un diseño de doble tubo, se duplica la superficie de radiación en el mismo espacio. De esta manera, se alcanzan las temperaturas deseadas mucho más rápidamente, sin sobrecargar el equipo. Además, el calor se distribuye de manera más uniforme. Esto es importante, ya que evita esos puntos de estrés internos que causan grietas en el vidrio cuando menos te lo esperas.
Los detalles importantes (y dónde la gente comete errores)
Estas lámparas están diseñadas para generar un alto nivel de calor. La emisión de ondas cortas no se queda solo en la superficie del vidrio, sino que penetra en su estructura molecular. Es muy rápido. Pero aquí está el problema: no se pueden conectar a cualquier tomacorriente. Estas lámparas consumen mucha electricidad. Si los cables son demasiado finos, habrá una caída de voltaje, y el proceso de calentamiento será lento.
Un consejo profesional: preste atención a la ventilación. Dado que estas lámparas generan mucho calor en sus extremos, si ese calor no se dispersa adecuadamente, se dañarán los conectores y se acortará la vida útil de las lámparas. Deje que haya espacio suficiente para que el calor se disipe.
Qué beneficios tiene esto para su bolsillo
El mayor beneficio es el ahorro de tiempo. Puede reducir el tiempo necesario para calentar el vidrio de horas a minutos. Deje de gastar dinero en calentar las paredes del horno y concéntrese en el producto. La mayoría de las plantas con las que trabajamos ven cómo sus facturas de electricidad disminuyen en un 20% o 30% una vez que abandonan los antiguos calentadores resistentes.
Si ya cuenta con marcos IR convencionales, generalmente basta con hacer un cambio sencillo: siempre y cuando la longitud y la potencia de las lámparas sean compatibles, todo estará bien.