
¿Por qué todos nuestros calentadores de jardín de clase IP65 se dañan con el tiempo?
No fabricamos calentadores de jardín de clase IP65 para impresionar a nadie. Los fabricamos para que puedan resistir las condiciones climáticas extremas. Por eso, cada unidad pasa por pruebas rigurosas de envejecimiento en condiciones húmedas y calurosas.
La idea es provocar fallos tempranos en nuestro laboratorio, y no en el lugar donde se utilizará el calentador. Estas pruebas permiten detectar los puntos débiles en los sellos, los caminos por los cuales puede entrar la humedad, y aquellos lugares que sufren estrés debido al calor, mucho antes de que el calentador salga de nuestras manos.
Potencia, voltaje y salida: en términos sencillos
Nuestros calentadores son sistemas de infrarrojos de onda corta. Los diseñamos para adaptarse al espacio en el que se van a utilizar. La mayoría funcionan con 220–240 V; existen también opciones de 400 V cuando es necesario.
Un calentador de 400 V y 2500 W es muy potente: compacto, rápido y eficaz. El calor llega rápidamente, pero eso significa que los componentes de control y los cables deben ser adecuados para soportar esa carga.
Es potente y eficaz… pero claro, su carcasa se calienta bastante. Por eso, es importante tener buena ventilación y utilizar terminales adecuadamente calificados.
El núcleo del calentador: halógeno, cuarzo y el conector R7s
Dentro del calentador hay un tubo de cuarzo relleno de halógeno. Este tubo mantiene una temperatura constante incluso en condiciones extremas, lo que permite una emisión uniforme de calor infrarrojo. El cuarzo resiste mejor los choques causados por el encendido y apagado repetido, algo importante cuando hay condiciones climáticas adversas.
El relleno de halógeno ayuda a que el filamento dure más tiempo, incluso con ciclos de encendido y apagado repetidos. En cuanto al conector R7s, es una opción práctica: el cableado es rápido, se mantiene firme incluso con vibraciones, y está diseñado para soportar el calor cerca de los extremos del tubo.
La protección IP65 se logra gracias a los sellos en las uniones y a la carcasa resistente. Revisamos cuidadosamente los sellos después de las pruebas de envejecimiento.
Qué significa esto para usted en el exterior
Si desea calentar un jardín o una terraza cubierta, quiere algo que funcione de manera fiable y sin interrupciones. La clasificación IP65 garantiza que el calentador pueda resistir la lluvia y el polvo. Las pruebas de envejecimiento nos permiten estar seguros de que los sellos y conexiones internas seguirán funcionando bien cuando haya humedad y calor.
La interfaz R7s facilita la instalación y la repeatabilidad, lo que ayuda a reducir errores en el cableado.
Solo recuerde algo: controle el calor. Asegúrese de que el lugar donde se instalará el calentador y los materiales cercanos puedan soportar el calor radiante y el calor que emana de la carcasa.
Ese es el equilibrio que buscamos: un calentador que sea resistente en términos técnicos, pero fácil de instalar en la práctica.