
Aquí está lo que caracteriza a nuestros calefactores para cenadores: están diseñados para calentar a las personas, no el aire vacío alrededor.
Nos enfocamos en el calor radiante directo. Eso significa que se siente la temperatura en la piel y en las superficies próximas, justo donde se necesita. No se desperdicia energía calentando el aire abierto.
Potencia, Voltaje y la Medida Adecuada
Vamos a entrar en detalles, pero de forma sencilla.
Dimensionamos nuestros tubos halógenos infrarrojos según la cantidad de calor que entregan y el área que deben cubrir. Un tubo de 300mm, por ejemplo, concentra el calor en un haz más estrecho. Es adecuado para espacios pequeños.
Luego está el voltaje. Puedes adaptar el calefactor a la fuente de alimentación del sitio, normalmente 230V o 400V.
¿Por qué es importante? Un voltaje más alto implica una corriente menor para la misma cantidad de calor. Esto permite usar cables más delgados y reduce la caída de tensión, incluso en circuitos largos. Se obtiene la misma temperatura, pero la instalación eléctrica es más limpia y sencilla.
Funcionamiento Interno: Halógeno, Recubrimiento y el R7s
Estos tubos son resistentes. El envoltorio de cuarzo soporta los ciclos constantes de calentamiento y enfriamiento sin agrietarse. Y el ciclo halógeno interno mantiene estable el filamento al devolver el material evaporado a su lugar.
¿En qué se traduce esto? El tubo no adquiere ese aspecto oscuro o quemado, y la emisión térmica se mantiene constante con el tiempo.
Algunos tubos cuentan con un recubrimiento especial dorado. Este modifica ligeramente el espectro lumínico para reducir el deslumbramiento, pero mantiene toda la radiación infrarroja.
¿Y el conector R7s? Es una elección práctica y eficiente. Los extremos bipines encajan directamente en el soporte cerámico. Cuando hay que reemplazar un tubo, es un procedimiento rápido y sin complicaciones. No se necesita manipular bloques de terminales.
Sensación en el Cenador
Se requiere un calor rápido y directo.
Eso es lo que se obtiene. El calor infrarrojo se activa al instante, sin tiempos de espera. Comienza a funcionar en el momento de accionar el interruptor.
Dado que el calor es muy concentrado, es necesario dejar un espacio adecuado. Un montaje con la distancia correcta y algo de ventilación son imprescindibles.
Pero una vez que se combina el tubo con una luminaria compatible con R7s y se conecta a la alimentación, se dispone de un calefactor robusto, fácil de mantener y preparado para las condiciones exteriores.