
Creación de lámparas calefactoras que realmente funcionen en las granjas Seamos honestos: una granja no es un laboratorio. Está llena de polvo, es húmeda y huele a amoníaco. Si se colocan elementos calefactores en miles de acres de terreno, no se puede usar algo delicado. Se necesita equipo que pueda resistir las condiciones adversas y seguir funcionando. Por eso construimos nuestras lámparas infrarrojas de esa manera. Obtener el calor adecuado Es tentador querer poner la mayor cantidad posible de vatios en un tubo pequeño para obtener un calor intenso. Pero eso genera zonas muy calientes, y esas zonas son las causas de daños en los equipos. Nosotros hacemos las cosas de otra forma: utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza y calibramos cuidadosamente los componentes para que el calor se distribuya uniformemente por todo el tubo. De esta manera, las lámparas no solo se calientan, sino que siguen funcionando. Incluso cuando se encienden y apagan todo el día, siguen funcionando bien. Los detalles importantes Utilizamos tubos llenos de halógeno para evitar que los filamentos de tungsteno fallen prematuramente. Además, tratamos el revestimiento de cuarzo para que las sustancias químicas y la corrosión presentes en los establos no dañen el vidrio. En cuanto a las conexiones, utilizamos conectores R7 y Sk15. ¿Por qué? Porque las granjas vibran constantemente. Ya sea debido a maquinaria pesada o al caos general en un establo, todo tiembla. Estos conectores aseguran que las lámparas no se suelten y dejen de funcionar en medio de la noche. Uso práctico Estas lámparas están diseñadas para reemplazar fácilmente a los dispositivos convencionales en la mayoría de los sistemas industriales. Son ideales para la cría de animales o para controlar la temperatura, ya que proporcionan un calor inmediato y eficaz. No hay necesidad de esperar a que el aire se caliente; simplemente funcionan al instante. Un consejo importante: estas lámparas consumen mucha energía. Asegúrese de que sus cables y disyuntores puedan soportar esa carga, especialmente durante los períodos más difíciles del invierno. Si la tensión disminuye, el calor también disminuirá. Hemos diseñado estas lámparas para que sean muy resistentes, pero aún así necesitan una alimentación constante para funcionar correctamente.